viernes, marzo 13, 2009

¿El día de qué chingados?

Desde que no veo televisión he estado un poco desconectado de pendejadas irrelevantes como el "día internacional de la mujer", no recuerdo, pero creo que ya dije lo que pienso al respecto en una ocasión anterior y de momento mi sed de insultar gente quedó saciada gracias a las sandeces de la abraza perros, así que esta vez voy a hacer algo diferente.

Voy a aprovechar el pretexto tardío del día de la hembra para hacer una revisión del feminismo en las últimas décadas.

Las hembras desde siempre han dado mucha lata, pero cuando empezaron a ponerse realmente
punk, fue en el siglo XIX, cuando exigieron tener derecho a votar

Sobre esto se me ocurren miles de comentarios, pero mejor voy a dejar una anécdota, algo que yo presencié y que me hubiera indignado profundamente si no fuera porque la democracia me parece una idiotez.

Era época de elecciones y el metro estaba plagado de anuncios, calcomanías y demás
pendejadas proselitistas de las diversas sanguijuelas que pretendían un puesto en el gobierno.

A mis espaldas, un par de hembras conversaban, una expuso su postura política y con un sólido argumento hizo que su amiga reconsiderara su intención de voto, la parte importante de la conversación fue ésta:

hembra 1> Yo voy a votar por el peña nieto.
hembra 2> ¿Y eso porqué?
hembra 1> Ay pues porque está bien guapo.
hembra 2> (pensativa)
Aah, pos sí es cierto...

Juro por mis glándulas favoritas que esta conversación fue real.

Pero en fin, después del derecho al voto consiguieron que las dejaran trabajar en labores "de hombre", lo cual, por el contexto (primera guerra mundial) me hace pensar que el gobierno se las aplicó, ya que necesitaban alguien que trabajara en el lugar de los que habían enviado al matadero para evitar que la economía se fuera al
carajo.

Aquí en verdad no puedo negar que las hembras son unas obreras excelentes, su poder
mutante de hacer varias cosas a la vez sin apendejarse, así como su innata resistencia al aburrimiento las hace idóneas para casi todo tipo de labor manual repetitiva, 

¿Alguna vez se han preguntado por qué quienes venden boletos en las taquillas del metro son hembras?

He visto a hembras en las taquillas del metro revisar catálogos de zapatos, platicar con quien se deje y darme mi cambio exacto al mismo tiempo y en chinga, no puedo negarles eso, un hombre no solo no podría, seguramente enloquecería antes de que terminara la semana.

Como sea, el
cambio crítico en la "liberación femenina" no fue lo del trabajo, lo interesante sucedió durante los 60´s

Sobre esto quiero apoyarme en el trabajo de
Carl Rogers y Schopenhauer, yo concuerdo con ellos en que la estructura social tal y como está planteada es una pendejada y va en contra de la naturaleza humana, oprime tanto a hombres como mujeres, aunque dentro de su opresión resultaba más o menos conveniente para los hombres.

Cuando las hembras dijeron "estamos hasta la madre, exigimos equidad", la reacción general, una vez pasado el
shock, la risa, el coraje y la fase de "cabronas malagradecidas insumisas hijas de la chingada" fue de decir "pues va, pinches viejas, a ver si aguantan el paso"

Con lo que no contaba nadie es que la idea
feminazi de "equidad" implica más derechos que los hombres, pero con menos responsabilidades, con protección especial por parte de la ley y con la opción de regresar al antiguo esquema social si deciden que ya no les gustó jugar a la independencia.

Las muy
cabronas todavía querían erradicar a los "machos" y conservar a los "caballeros", como si se tratara de entidades separadas, pendejas, ¿no quieren quitarle los átomos de hidrógeno al agua ya de paso?

Otra cosa con la que no se contaba era la voracidad de las hembras, constantemente tratando de oprimir al que por años consideraban su opresor y enemigo (hombres necios que
acusáis...), presionando constantemente para que aprueben más leyes para "protegerlas", tal como la "ley general de acceso de las mujeres a una vida libre de violencia", las cuotas de porcentaje de hembras contratadas en las empresas, las malditas leyes que le permiten a una hembra que te hayas llevado a vivir a tu casa más de seis meses sangrarte una pensión alimenticia y por supuesto el apartheid sexual que existe en el metro y metrobús, puta madre, hasta hay camiones enteros que no admiten hombres.

Me cae de madres que solo los negros de
sudáfrica hace unos años o de alabama antes de la guerra civil gringa tenían que ver cómo se les hacía tarde mientras a centímetros de ellos pasaba un camión con la mitad de los asientos vacíos.

Bueno, sigamos antes de que me
encabrone y pierda objetividad. 

El punto más importante de todo este movimiento es la liberación sexual, donde por primera vez sus
desmadritos también tienen un beneficio para los hombres.

Las hembras pueden pasar una buena parte de su vida "liberadas", pero solo las que están realmente comprometidas con esa ideología llegan al extremo de amargarse los últimos años de su vida por no traicionar sus principios.

La necesidad de estabilidad de las hembras no se puede evitar, es algo biológico, es un atavismo de miles de años, no puedes borrar siglos de instinto con una simple ideología rebelde, tarde o temprano las hembras, guiadas por sus hormonas buscarán a un
güey que se aviente la bronca de hacerles uno o varios hijos, con las implicaciones sociales, legales y económicas que la pendejada implica.

Pero bueno, vamos a ver cómo han cambiado las cosas con respecto al régimen machista que operaba en
méxico hace un par de generaciones.

Vamos a comparar cómo era todo
antes y cómo es ahora:

Antes:

• Papeles definidos acorde a la naturaleza de más del 80% de las especies animales del planeta, hombre proveedor --- hembra procreadora

Ahora:

• Las hembras tienen las de ganar, pueden trabajar y no depender económicamente de nadie y en el momento en el que lo decidan pueden cambiar de parecer y reintegrarse al viejo esquema, dejar que alguien las mantenga (asumiendo que eso sea posible en este tiempo y lugar), además de que si trabajan pueden aplicar el clásico movimiento de "
flirtea ahora y demanda por acoso sexual después".

Antes:

• La única posibilidad de una mujer de obtener seguridad económica era mediante el matrimonio con un hombre adinerado, obviamente las peleas por los "buenos partidos", eran encarnizadas, chismes conspiraciones, agresiones de todo tipo, cualquier cosa con tal de que no les ganen al doctor o al ingeniero. 

Ahora:

• Aunque ya no tengan motivos reales, muchas hembras aún tienen esa mentalidad decimonónica de "
viborear" a otras hembras.
Schop ya lo dijo, "los hombres pueden ser indiferentes entre sí, las mujeres son enemigas naturales" eso era válido en sus tiempos y al parecer no ha caducado del todo, es común que cuando una hembra de nuestra época ve a una hembra menos gorda que ella, la palabra "anoréxica" salte inmediatamente a sus labios.

Antes:

• Las hembras estaban restringidas al placer sexual que su esposo les pudiera y quisiera proporcionar, de lo contrario eran tachadas de zorras,
nalgaprontas, golfas, güilas, de cascos ligeros, furcias, mujerzuelas, militantes del partido verde, meretrices, busconas, libertinas, putas, inmorales, adúlteras, trotonas, etc.

Ahora:

• La
pendejada de casarse es opcional y las hembras son libres de brincar de cama en cama hasta que encuentran a alguien que las llene, y mientras las llene.

Y cuando ya sienten que recorrieron demasiado
kilometraje y sus hormonas les dictan que ya se les está yendo el tren para tener hijos, se agarran al más pendejo que encuentran para a fin de cuentas terminar casándose o cuando menos teniendo hijos.

Todo este asunto es un arma de dos filos, a primera vista es genial, cada vez hay menos hembras atesorando un maldito pellejo entre sus piernas como si fuera el chingado diamante
orloff.

Lo malo es que ahora sí, los hombres no podemos darnos el lujo de ser mediocres y/o egoístas en la cama, porque si a la hembra no le gusta cómo te mueves, es poco probable que quiera repetirlo, y lo que es peor, le va a contar a todas las demás hembras lo mal que estuviste.

Lo justo sería que si te luces con una hembra y le das un
repasón de cinco estrellas te recomendara con sus amigas, pero por más que las hayas hecho tener orgasmos múltiples, eso no va a pasar, insisto, el planteamiento feminazi no es equitativo, esperemos a ver qué aportan las nuevas generaciones.

A fin de cuentas no sé qué rayos festejan en el día de la hembra, su movimiento fascista, aunque tiene sus cosas buenas, cada vez está más extraviado.

Odio, en serio ODIO a las chingadas viejas, por lo que son, por lo que representan y por la porquería en la que se están convirtiendo.

Sin embargo, qué bueno que existen, aún con todos sus inconvenientes siguen siendo una mejor opción que masturbarse.

1 comentario:

Joanma Razepe dijo...

Te apoyo cabrón. Aunque en lo único en lo que no estoy deacuerdo es que digas que los negros de Alabama sufrían al ver pasar el camión. En esas zonas los negros tenían la "Zona negra" del camión, de la mitad para atrás, mientras los blancos se sentaban adelante, aunque si subian más blancos de los que cabian en la "zona blanca" podian decirle a los negros que cedieran el lugar o, si el conductor tenía el humor de un microbusero, se bajaran del camión; así que creo que nosotros la pasamos peor con las ideas pendejas del mamahoyos de ebrard. También que aun siguiendo todas y cada una de las pendejas reglas de las viejas también las putas te dejan "porque sienten mucha presión" para no decir que eres un mandilón y necesitan a quien chingar. Entre sus ideas, las más destacadas son que te vistas, arregles y actues como galán de novela mientras ella puede lucir "casual" en su pijama de los 50's y sus tubos en el pelo, si no la dejas eres un "machista malagradecido que no respetas su libertad"; que inhibas al 100% tus instintos sexuales a menos que ella también quiera, cosa menos frecuente que una cosa inteligente del gobierno, sino eres o "un pinche caliente machista" o un "impotente"; y, claro, que tengas mucho dinero, chamba estable y que le compres cada pendejada que se le ocurra en el momento que se le ocurra, si no eres un "huevón que no gana lo suficiente. Bien me dijo mi madre etcétera" JODANSE TODAS. HE DICHO.